
Rayo nació debajo de un olivo hace dos años. Fue rescatado junto a todos sus hermanos y su mamá, todos ellos han tenido la suerte de encontrar buenos hogares, pero el pobre Rayo no, aún espera su oportunidad. Rayo le debe su buena vida a su ángel, Inma, que ha cuidado de él desde que era un renacuajo revoltoso. Ahora Rayo es un galgo precioso, cariñoso, simpático, sociable y bonachón, todavía no entendemos cómo nadie se ha enamorado aún de él.
Si quieres adoptar a Rayo contacta con nosotros: galgosdelsur@gmail.com

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